Premio honorífico 2025

Teatre Éden

Premio honorífico 2025

Como en cada edición desde hace ya varios años, la Muestra de Cine de Lanzarote destaca a una persona, escuela, institución o entidad que ha conectado su historia a la producción, divulgación o defensa del mejor cine, aquel que construye y potencia la creación artística perdurable y el patrimonio cultural colectivo.

El premio —un vino de edición única de la bodega más antigua de Canarias, El Grifo— se destina a brindar por la vida y por el buen trabajo realizado. Esa pequeña esencia de Lanzarote embotellada acaba ligada a nombres propios que no son los habituales en los circuitos de reconocimientos de festivales y encuentros cinematográficos: revistas como Cahiers du Cinéma, escuelas como San Antonio de los Baños, laboratorios de restauración como L’Immagine Ritrovata o cartelistas de cine como Margrit y Peter Sickert reciben cada año un reconocimiento que es un canto al carácter coral de este arte tan simple (sonido y luz sobre una pantalla blanca), pero tan difícil de llevar a cabo: decenas, centenares, cuando no miles de personas y profesiones trabajan para que una película exista.
En 2025, la entidad elegida para recibir el premio honorífico es el Eden-Théâtre de La Ciotat, el cine en funcionamiento más antiguo del mundo, coetáneo de la Torre Eiffel y escenario de las primeras proyecciones de los hermanos Lumière.

Aunque en sus inicios el local acogía representaciones teatrales, conciertos e incluso competiciones deportivas de boxeo o lucha grecorromana, su primer propietario, Raoul Gallaud, entabló amistad con Antoine Lumière, padre de Louis y Auguste, y participó en 1895 en una de las “experiencias cinematográficas” que se organizaban en la casa familiar. Subyugado por aquellas imágenes en movimiento, propuso a su anfitrión mostrarlas al público en el Eden.

El 21 de marzo de 1899 tuvo lugar la primera proyección: una veintena de películas de los hermanos Lumière, como El lanzamiento de un barco en La Ciotat, Un viaje por los Alpes en tren, Los cowboys de América o Una pelea de mujeres. El cartel de aquella sesión pionera se expone hoy en el vestíbulo del cine.

Desde entonces, con distintos niveles de éxito y de dificultad, el Eden-Théâtre de La Ciotat se ha mantenido abierto como sala de cine; en la actualidad programa veinticinco sesiones semanales y recibe a varios miles de visitantes al mes, que buscan experimentar el particular ambiente del viejo teatro a la italiana, con sus dos grandes galerías y su sabor de otros tiempos.

Recoge el premio Michel Cornille, presidente de la asociación Les Lumières de l’Eden, dedicada a velar por el mantenimiento y preservación de la instalación, y director del cine en funcionamiento más antiguo del mundo.

La Muestra de Cine de Lanzarote se siente orgullosa de incluir el Eden-Théâtre de La Ciotat en su palmarés de Premios Honoríficos, como homenaje a todas las salas de cine del mundo que, contra viento y marea, siguen alimentando la magia del séptimo arte. Espacios heroicos que resisten el embate de dispositivos y plataformas para ofrecernos el placer genuino de disfrutar las películas tal y como fueron concebidas: en la penumbra compartida de una sala, frente a la gran pantalla y como prólogo al encuentro y la conversación con otras personas.